Gemma junto a su altar, con una campana ritual en la mano

Volver al cuerpo: mi historia y por qué me dediqué a las terapias holísticas

Soy Gemma, terapeuta holística en Vilassar de Mar. Hoy abro la puerta de mi sala y siento que todo ha encajado. Pero llegar hasta aquí no ha sido una línea recta. Ha sido un camino de ida y vuelta al cuerpo, con un momento en el que tuve que pararlo todo. Te lo cuento porque explica por qué trabajo como trabajo.

Empecé por el cuidado

Era muy joven cuando empecé a estudiar estética, y lo hice por pura vocación. Me atraían la belleza, la armonía y el cuidado del otro. Ya entonces daba muchos masajes: el contacto con el cuerpo siempre ha sido mi forma natural de acompañar.

Crecer, viajar, emprender

La vida me llevó por un crecimiento laboral dentro del mismo sector. Acabé dando formaciones por medio mundo para la empresa en la que trabajaba. Después llegaron varios emprendimientos propios, entre ellos mi empresa de cosmética.

El último de esos proyectos salió mal. Y con él, algo en mí se rompió.

Cuando el estrés no se va

Llevaba demasiado tiempo viviendo en alerta. El estrés, cuando es puntual, nos ayuda a reaccionar. El problema aparece cuando se alarga durante meses o años.

En ese caso, el sistema que regula nuestra respuesta al peligro (el llamado eje hipotálamo-hipófisis-suprarrenal) se queda encendido. El cortisol se mantiene alto y el cuerpo deja de responder bien a él. La investigación relaciona esa sobrecarga sostenida con inflamación, con cambios en neurotransmisores como la serotonina y la dopamina, con un sueño peor y con alteraciones en zonas del cerebro implicadas en la regulación de las emociones. Por eso el estrés crónico es uno de los factores de riesgo más estudiados de la depresión.

En mi caso, la depresión se manifestó sobre todo en el cuerpo. Mi sistema nervioso estaba completamente desregulado:

  • Un tic en el ojo que no se iba.
  • Insomnio.
  • Dolor muscular constante.
  • Ansiedad.

Fue un pozo muy oscuro.

Volvamos atrás: 2021, una esterilla en Barcelona

Un par de años antes de aquel colapso, en 2021, me tumbé por primera vez en una esterilla para recibir una Activación de Kundalini, de la mano de una facilitadora en Barcelona. No sabía muy bien qué iba a pasar. Salí sabiendo que quería volver.

Y volví. Varias veces, durante aproximadamente un año y medio, hasta que la técnica me enganchó tanto que decidí estudiarla. Me formé y empecé a hacer sesiones a amigos y familiares. Poco a poco me lancé: alquilaba salas para atender a grupos de forma esporádica, mientras seguía con mi empresa de cosmética.

Todavía no lo sabía, pero estaba sembrando lo que vendría después.

2023: parar

En 2023 entré en la etapa más oscura de la depresión, y me obligó a parar durante una temporada. Hice mucha terapia, también alternativa.

En ese análisis de vida entendí algo con mucha claridad: quería volver al cuerpo, como al principio, pero desde una versión renovada. A través de la energía y de lo que había aprendido con mi propio cuerpo, observando qué me había ayudado de verdad.

Volver al cuerpo, desde otro lugar

Así empezó una nueva etapa de formación:

  • Limpiezas energéticas, una de mis pasiones. Las aplico en todos mis tratamientos, aunque no te des cuenta.
  • Liberación de Pericardio, en varios niveles.
  • Reiki, también en varios niveles.

Aparte, y solo para regularme a mí misma, hice varios cursos de breathwork (trabajo con la respiración) y medito de forma constante. Me ayudan a que mi sistema nervioso salga del modo de alerta y vuelva al de descanso y reparación.

Todo lo que ofrezco hoy lo he vivido antes en mi propio cuerpo.

Hoy

Hasta llegar a mi sala en Vilassar de Mar, hecha con mucho amor. Un lugar para acompañar a otras personas a parar, escucharse y volver a habitar su cuerpo con más calma.

Si quieres conocer mejor mi recorrido, tienes más en Sobre mí. Y si te apetece venir a una sesión, escríbeme por WhatsApp y lo hablamos.

Este artículo cuenta mi experiencia personal. Las terapias que ofrezco son de bienestar y acompañamiento: no sustituyen la atención médica ni psicológica. Si te reconoces en lo que cuento, busca también el apoyo de un profesional sanitario.